Mística & Carisma

En el siguiente comentario trataré de ampliar la idea de Mística. Evidentemente –como no dejo de señalar– desde Mi visión.

Afirmo lo siguiente: la Mística posee la potencialidad de someter al Horizonte de Realidad Material. Como esto es harto difícil de demostrar, vamos a dejarlo en que pondré un ejemplo en el que tal cosa, a Mi juicio, ocurrió. ¡Y mucho ojo, que cualquiera es bien libre de dar o no sentido al argumento que voy a exponer!

Habrán de tenerse en cuenta algunas cosas antes de pasar a la exposición:

Primero: que, como queda clara en la Tipología Aberro de Felipe Moyano (FSH 2ª parte, Tomo VIII), el Tipo Sacralizante es PREFERIBLE al Tipo Lúcido. En resumidas cuentas: el Tipo Sacralizante, aunque queda dramáticamente cautivado por el Símbolo Sagrado, tiene el VALOR de estar frente al Símbolo Sagrado, siendo que el Tipo Lúdico carece de ese Valor. Esto es como decir que, aunque estén fagocitados, los Hombres Religiosos son más espirituales que los Hombres Ateos, que sencillamente se niegan a aceptar que hay un Horizonte de Realidad más allá del Horizonte Material al que ellos se agarran (en realidad, éstos serían los más fagocitados por lo material). Podríamos decir que: estratégicamente, los Sacralizantes están a un paso de la Gracia Luciférica, mientras que los Lúdicos estarían mucho más lejos.

Segundo: que una cosa son los Hombres Religiosos y otra, muy distinta, la institución religiosa que los congrega y utiliza. Esto es lo mismo que decir que las diversas superestructuras e instituciones culturales siempre van a usar a Hombres desorientados, y que sus características espirituales como la Pureza de su Sangre, por ejemplo, es independiente del objetivo con el que estas instituciones los usen. Esto ha de quedar claro porque en este artículo queremos destacar características de Hombres Espirituales, y no intenciones u orientaciones de instituciones religiosas.

Tercero: que una cosa son los objetos culturales y otra, de nuevo muy distinta, el sentido que los hombres proyectan sobre ellas, así como “el momento en el que tal sentido es proyectado”. Y con esto –con el tema de “el momento”– estamos hablando de Kairós. Porque el Kairós no es sólo referido a lo iniciático: Kairós es “un momento oportuno”. Esto es: el Kairós es el momento en el que la Experiencia Interna se sincroniza con la Experiencia Externa. De modo que, si la Experiencia Interna es Divina o Sobrenatural, la Experiencia Externa de igual manera lo será. Eso sí, siempre y cuando haya sido efectivamente Kairós. En un sentido particular o relativo al sujeto espiritual: siempre y cuando se tenga un Carisma con tal potencia.

Como es habitual, vamos a hacer uso de la Obra de Felipe Moyano tomando una cita de la misma:

«”Inciso IV, La Mística Hiperbórea, motor mágicosocial”.

“El misticismo es una actitud del hombre hacia la Divinidad; actitud que conduce a una experiencia interior última denominada ÉXTASIS MÍSTICO (o UNIO MÍSTICA) en la que se establece el vínculo personal entre el hombre y Dios. Para que la actitud mística concluya en el éxtasis místico y se concerte la experiencia interior trascendente debe intervenir un agente mediador denominado CARISMA. Recordemos que el místico no es “iniciado” y por lo tanto profano, pero la experiencia trascendente que persigue y obtiene pertenece al orden mas excelso de la gnosis esotérica, por lo que el CARISMA debe allanarle, como en la iniciación, todos los obstáculos (racionales, morales, biológicos, etc.) que se interpongan entre él y la Divinidad. El agente carismático interviene de manera aparentemente gratuita y contingente sobre determinados místicos resultando esta intervención tan incomprensible e inescrutable que algunos pensadores profanos lo atribuyeron al capricho de Dios, llamándolo justamente “don de Dios” o “gracia divina”. Pero la Sabiduría Hiperbórea, cuyos pálidos reflejos sobreviven en algunas tradiciones esotéricas, afirma que el AGENTE CARISMÁTICO está perpetuamente presente en un plano “absolutamente trascendente” al mundo inmanente de la materia y se denomina PARÁCLITO.»

Pues bien, teniendo en cuenta lo dicho, voy a hacer referencia a un momento de la Historia de España en el que –lo repito: A MI JUICIO– hombres con una Sangre de enorme pureza, y a partir de Mística & Carisma doblegaron al Horizonte de Realidad Material para conseguir una Victoria. Me refiero al denominado “Milagro de Empel”:

«El Milagro de Empel o la Batalla de Empel ocurrió los días 7 y 8 de diciembre de 1585 durante la Guerra de los Ochenta Años, en la que un Tercio del ejército español, el Tercio Viejo de Zamora, comandado por el maestre de campo Francisco Arias de Bobadilla, se enfrentó y derrotó en condiciones muy adversas a una flota de diez navíos de los rebeldes de los Estados Generales de los Países Bajos, bajo mando del almirante Felipe de Hohenlohe-Neuenstein. En España la tradición católica ha considerado que la victoria fue gracias a la intercesión de la Inmaculada Concepción y por ello la Concepción fue proclamada patrona de los Tercios españoles, actual Infantería Española y es fiesta nacional en España el día 8 de diciembre.

De acuerdo con las crónicas, el 7 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco Arias de Bobadilla, compuesta por unos cinco mil hombres, combatía en la isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal, bloqueada por completo por la escuadra del almirante Filips van Hohenlohe-Neuenstein. La situación era desesperada para los Tercios españoles, pues, además del estrechamiento del cerco, había que sumarle la escasez de víveres y ropas secas.

El jefe enemigo propuso entonces una rendición honrosa pero la respuesta española fue clara: «Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos». Ante tal respuesta, Hohenlohe-Neuenstein recurrió a un método harto utilizado en ese conflicto: abrir los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio.

En ese crítico momento un soldado del Tercio cavando una trinchera tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción.

Anunciado el hallazgo, colocaron la imagen en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal de la protección divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada:

Este tesoro tan rico que descubrieron debajo de la tierra fue un divino nuncio del bien, que por intercesión de la Virgen María, esperaban en su bendito día.​

Esa noche, se desató un viento completamente inusual e intensamente frío que heló las aguas del río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Hohenlohe-Neuenstein llegó a decir: “Tal parece que Dios es español al obrar tan grande milagro”.»

“Milagro de Empel” – Augusto Ferrer-Dalmau

En resumidas cuentas:

– La Mística de estos Hombres de Guerra ameritó un Carisma suficiente como para doblegar al Horizonte de Realidad Material a su favor.
– El Escenario era uno en el que estos Hombres de Guerra habían ACEPTADO YA QUE IBAN A MORIR. Esto es: en el Exterior iban a ser derrotados y habían dejado claro que lucharían hasta Morir; mientras que en el interior ACEPTABAN CON VALOR que iban a Morir.
– El Kairós, la sincronización interior-exterior, fue la del Símbolo Sagrado de la Dama: su Presencia que, a nivel arquetípico es representada como una Virgen: una Mujer sobrenaturalmente Pura (en la iconografía de los Mitos Nórdicos, por ejemplo, habría sido la Valkiria).

Realmente, ni siquiera podemos pensar que hubo fagocitación pues el primer símbolo potente es el de la Muerte y resulta que éste –debido a la Virtud del Valor– no los fagocitó (fagocitación que, de haber ocurrido, les habría hecho rendirse ante el almirante Filips van Hohenlohe-Neuenstein). De hecho, fue este Valor aquello que ameritó la Presencia de lo Femenino Salvador y que propició el Milagro: la resolución sobrenatural del asunto (la “helada inusual”).

¿Y qué podemos decir de esta Mística? Si me lo preguntan a Mí, la Mística no está relacionada con el Argumento Cultural que sostenga el culto, aunque éste pueda orientar a nivel cultural o intelectual. La Mística es dada por un Obrar y un Experimentar a nivel individual. ¿Y qué Obrar puede ser este? El de la Virtud. Sobre todo si entendemos la Virtud como aquella Disposición de la Voluntad que nos orienta a estar SOBRE nuestro lado animal, pues sólo aquello que está sobre el lado animal puede trascender al lado animal y DOMINARLO. Esto es: el Ejercicio de la Virtud apela a una Voluntad Superior, a una Voluntad Espiritual. De manera que bien podríamos comprender al Ejercicio de la Virtud como una Vía de Purificación de la Sangre.

¡Saludos!

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No Somos…

He decidido compartir parte del Prefacio de un libro en el que trabajo:

No Somos Pacifistas

Entendemos que la Guerra es parte tanto del Escenario Natural del Animal Puro como del Escenario Circunstancial de la Naturaleza Divina. Por tanto, comprendemos y aceptamos la idea de que la Predisposición Bélica es algo inherente tanto a la Naturaleza Animal como a la Naturaleza Divina.

Interpretamos también que la Paz y la Calma han de verse –en todo caso– como un fin, pero jamás como un medio. De hecho, sabemos que tal pensamiento es inducido, de nuevo, por la Demagocracia [Ingeniería Social]. El Hombre difícilmente puede manipular a lo animales salvajes, siendo que, como norma general, siempre ha usado a los animales domésticos o amansados. Esto es: ha tenido antes que quebrar su voluntad salvaje.

De esta manera, nuestra propuesta, lejos de negar y tratar de cohibir algo que es parte de nuestra naturaleza, es la de reconocer, estudiar concienzudamente y encauzar de la mejor manera el recurso Natural y Vital de la Violencia. Mejor habría sido que nos educaran en la Guerra Noble y Honorable que en la absurda idea de que la violencia es algo ajeno a nosotros mismos.

Es bueno señalar que en todo Individuo, en alguno u otro momento, se vive una Lucha entre su Interioridad y su Exterioridad, entre lo Propio y lo Ajeno.

Cuando se plantean ideas como Guerra, Beligerancia, Lucha, Violencia, Belicosidad, etc., no debemos posicionarnos siempre en el lugar del perjudicado de la acción bélica –una mecánica que de ninguna manera aceptamos y de la que luego hablaremos. En incontables ocasiones, tanto los individuos como el conjunto de la humanidad han salido beneficiados por el uso de la violencia, ya sea que hablemos de ella a nivel cultural, a nivel militar, a nivel racional o a nivel espiritual.

De ninguna manera hemos de ceñirnos exclusivamente a la idea de la guerra del ámbito militar: podemos ver lucha en el genio que se rebela contra el paradigma, en el animal que defiende a su camada, en la discusión que enfrenta ideas, en el esclavo que busca libertad, en el científico que intenta demostrar algo nuevo, en la persona que mata a un mosquito que le está picando, en el individuo que decide trascender sus condicionamientos culturales, en la superación de una desgracia física o anímica y en el niño que intenta realizar lo que se le ha prohibido…

Entendemos, que esta idea –que la Guerra es parte de nuestra Naturaleza– es tan evidente que no vamos a dar más argumentos en su defensa. Si el lector piensa que tal idea es errónea, ello significa que esta obra no está dirigida a él.

Sí añadiremos, por contra, que tampoco estamos por la labor de polarizarnos. No estamos haciendo apología de la guerra, únicamente describimos la realidad. Decir que el Sol sale por las mañanas no es hacer apología del Sol.

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Alférez de España – Augusto Ferer-Dalmau

No Somos Víctimas

Al hilo del anterior punto hemos de señalar algo no menos importante, pues esta obra, aún siendo de corte gnóstico, en ningún momento propone la patética idea de que somos víctimas de un universo material. Ciertamente aceptamos la idea de que la Verdadera Libertad consiste en Recuperar la Eternidad y que esta idea lleva implícita la otra idea de que circunstancialmente no somos Libres por no estar en la Instancia de lo Eterno. Sin embargo, ello no significa que seamos Víctimas. Exactamente como no es una víctima el alpinista que acepta el Desafío de escalar la más alta de las montañas, o como no es víctima el cazador que acepta el Desafío de cazar a la más peligrosas de las fieras salvajes, o como no es víctima el deportista que acepta el Desafío de participar en unas Olimpiadas.

Entendemos que no es posible obrar la mutación de Hombre a Héroe desde la posición de Víctima. Y entendemos que es así porque la Víctima es pasiva y busca fuera de sí la resolución de su condición de Víctima. Algo absolutamente contrario a la idiosincrasia del Héroe que entiende que TODO depende de su Propia Voluntad.

Por otro lado, hemos de agregar que en el momento en el que se escribe este ensayo, el recurso del victimismo es el más usado por los Demagócratas a nivel social. Entendemos que tal estrategia apela a la compasión para tomar una Posición de Poder. Un Poder, en este caso, que permitirá obrar cambios a nivel social. Unos cambios que, como es evidente, beneficiarán –al menos en apariencia– a estas supuestas víctimas. Pero hay que tener en cuenta que, a nivel de Ingeniería Social, el objetivo del uso de las emociones –como lo es el uso de la compasión– es el de anular la posibilidad de la reflexión. Esto es: inducir a que se acepte la solución propuesta sin que medie reflexión alguna. Y si resulta que los Ingenieros Sociales deciden nuestras emociones y nuestras reflexiones, ¿en base a qué podemos afirmar que no somos un rebaño de animales domésticos?

Saludos!

Mitología Aplicada II: la Sangre de Tarsis en los Mitos Actuales

Vamos con un nuevo comentario sobre Mitología Aplicada. En este caso será bastante breve y sencillo. Exactamente como hicimos con el anterior.

Tomaremos dos mitos recientes. Ambos nacieron en el ámbito de la literatura, aunque más tarde fueron llevados al cine y la televisión. Y aunque lo que destacaremos al principio será poco más que un juego de palabras –que no por ello deja de ser muy curioso– veremos que los argumentos de las historias encajan a la perfección con la propuesta que hace Felipe Moyano en su Obra en relación a la Sangre o el Linaje de Tarsis.

Empecemos con el primero. Para ello citaremos un fragmento de la Obra de Felipe Moyano y algunas otras referencias:

“Vale la pena agregar, como complemento, la curiosa relación existente entre el signo rúnico del Anís y otra de las bebidas sagradas, esta vez de turquía, el “anisado”. La palabra “anís” es antiquísima, de la época atlante, y por lo tanto muy anterior a los futhark germanos, aunque éstos descienden también de un sistema
atlante: la cábala acústica. Tiene una raíz “AN” que alude a “gigANte antiguo” como en “AtlANte” o en “ANteo”. La segunda parte, “IS”, más que con la diosa egipcia ISIS tiene que ver con FRYA la diosa nórdica, señora del hielo, que es una versión tardía y occidental de LILLITH, diosa hiperbórea asociada con el planeta Venus. Justamente la runa “IS”, […], significa “diosa del hielo” y corresponde al número 22 en el antiguo futhark. La runanúmero cuatro, del mismo alfabeto, se llama ANsuz y se halla consagrada al AS WOTHAN […]”

– Historia Secreta de la Thulegesellschaft

Un “An” que, muy probablemente, sea el mismo, o guarde relación, con el “An” sumerio y que es relativo al “Cielo”; o sea, a una Realidad Sobrenatural donde lo Natural es lo material. Incluso podríamos relacionarlo con “Anac”, aquel gigante del Antiguo Testamento.

Dicho esto, nos permitimos la licencia de interpretar “An” como esa parte, ese “lado Divino o Sobrenatural” de ciertos Hombres. De este modo, ¿cómo llamaríamos a esta Presencia de la Sangre en el Linaje de Tarsis? ¿El “An de Tars”? Bien, pues ahí vamos con el primero Mito Reciente a destacar: sí, estamos hablando de Tarzán.

Tarzán

Tarzán y los monitos

Pero habíamos dicho que, más allá de juego de palabras, podríamos ver similitudes en el propio argumento mitológico. ¿Y cuál es éste? Pues, de forma muy resumida, ni más ni menos que:

“Un Varón que “cayó del cielo” a la jungla –interpretado esto, para el consumo de los occidentales, como un “accidente de avión”– para quedar atrapado en un “Mundo de Monos” a tal punto que crece creyendo ser un Mono. Evidentemente, el mito se resuelve, como no podía ser de otra manera, con la “aparición de una Mujer”. Una Mujer que le muestra que él no es un Mono, sino un Hombre. Esto es: le hace Recordar su Origen.”

¿Podría haber una forma más sencilla de explicar el Drama del Espíritu en la Materia y su resolución?

La investigación del resto de detalles –en novelas, cómics, diversas adaptaciones al cine, la televisión y el cine animado– queda a disposición de cada Buscador. Por ejemplo, no deja de ser curioso que la Mujer se llame Jane. Nombre en el que también encontramos el “An” y que resulta inquietantemente parecido a Jano…

Pero vayamos con el segundo Mito a investigar, uno bastante más reciente y cuya audiencia –y por audiencia hemos de comprender “cantidad de viryas dormidos que atienden y en cierto modo quedan ‘cautivados’ por el mismo”– ha sido enorme. Y si antes hablábamos de “An” ahora hablaremos de “Ariyas, Aryas o Arios”. O sea: de los “Antiguos Nobles”, aquellos “Hombres conscientes de ser de Linaje Divino”. Entonces, ¿Podríamos interpretar a los “Targaryen”, los “Targ-Arien”, como a los “Arios de Tars” o “Arios de Tarsis”? Pues vayamos a los argumentos de la historia, por si fuera que hay más elementos en los que apoyarnos para decir que “de forma velada –y muy probablemente de forma inconsciente–, se está hablando de la Sangre de Tarsis”.

Targaryen de Juego de Tronos

Targaryen de Juego de Tronos

Tenemos que en esta novela adaptada a la televisión, los Targaryen son una “familia noble” que llega al continente de “Poniente” –un continente, dicho sea de paso, muy parecido a la Europa Medieval– escapando de la “destrucción de Valyria”. Algo que resulta impresionantemente parecido a aquello de los Atlantes Blancos que llegan a lo que hoy día es llamado “Occidente” tras la “destrucción de la Atlantida”. Incluso aquello del “Acero Valyrio” parece que es muy similar al famoso “Oricalco Atlante”.

Por otro lado, hay que destacar que los Targaryen son de los pocos personajes “sobrenaturales” en la historia. No sólo eso, sino que están, por así decirlo, “vinculados a los Dragones”, siendo que “son los únicos que pueden someter y usar a los Dragones como Armas de Guerra”. Muy al estilo de los Melniboneses de Michael Moorcock, de quien probablemente copió R. R. Martin. Pero, ¿encajaría esto de los Dragones con aquello de “comprender a la Serpiente con el Signo del Origen”? Esto quedará en “laboratorio hermenéutico” de los Buscadores más osados, pues los símbolos de la Serpiente y el Dragón no son cualquier cosa…

Elric de Melniboné

Elric de Melniboné

Aunque, al igual que hicimos con el anterior mito, dejaremos en manos de los Buscadores serios el análisis de otros elementos de la obra –¡que no son precisamente pocos!–, señalaremos algunos que pueden resultar curiosos:

– ¿Habría analogías entre las ideas de que “el Linaje Targaryen se divide en dos”, como el Linaje de Tarsis (no solo con Vrunalda y Valentina, sino también con Belicena y Noyo Villca, pues Noyo está oculto, como precisamente lo está uno de los últimos Targaryen en la novela).
– ¿Habría también similitud entre ese “Targaryen oculto” con un personaje que Moyano señala como “de sangre vrunaldina” y que -¡qué coincidencia!- también acaba “en los hielos” y –tal vez– “más allá del Muro”?

En fin, lo dicho: el resto de argumentos –¡muchísimos!– quedan en manos de los Buscadores más Valientes. ¡Y que cada cual, en función del “Cielo” que tiene sobre su cabeza, inteprete los mitos COMO PUEDA! …Y si alguno lo interpreta a la manera “cabalística”, pues nada, digo yo que será su “Cielo”… Como quiera que sea, por aquí preferimos mirar “a otro lado”…

¡Saludos!