Victimismo, mesianismo, Desafío & Héroes

– Oye, ¿recuerdas aquello que decías sobre los siddhas?

– ¿Qué cosa?

– Que nos han abandonado y todo eso…

– Ah, sí. Ya lo comentamos. También señalamos algo relacionado cuando hablábamos sobre el Kali Yuga.

– ¿Qué te parece si abordamos otra vez el tema?

– Bien, ¿qué quieres que planteemos?

– No sé, quizá me puedas ayudar a ver algo que sospecho aún no veo.

– Bien, pues en la idea de “esperar a que una Fuerza Sobrenatural o Divina arregle la situación” hay un par de errores.

– ¿Cuáles son?

– El primero es relativo al Escenario. Pensar que el escenario material debe ser arreglado, reparado o mejorado es un error absoluto y desde luego no es una idea inducida por lo espiritual, sino por lo material. ¡Hasta el cristianismo sabe que “lo que vale no es de este mundo”! Este escenario, el horizonte de realidad material es circunstancial. Querer mejorarlo implica querer conservarlo, por lo que debe resultar evidente que no es la vía. Esta idea debería hacernos buscar la forma, desde lo interno, de hallar una manera de acceder al horizonte de realidad espiritual.

– Entiendo.

– El segundo es relativo a la Actitud que tiene uno mismo. Pensar que ha de ser otro el que arregle las cosas es posicionarnos en un mal lugar, uno que desde luego no será el que desarrolle la Voluntad y la Atención necesarias para que esa situación cambie. De modo que si ha de ser una Voluntad ajena, entonces, la situación realmente no habrá cambiado, porque seguiría estando fuera de nuestro control, seguiría estando en manos ajenas.

– Sí, ya veo…

– Debes comprender con toda la profundidad que puedas, que la Adversidad producirá dos ánimos bien distintos dependiendo de las personas que estén frente a la Adversidad. A uno de ellos podemos llamarlo el “Ánimo del Victimismo” y al otro el “Ánimo del Desafío”.

– Interesante…

– Aunque debes recordar que no son cosas absolutas.

– ¿A qué te refieres?

– Que habrá personas que hayan caído en el Ánimo del Victimismo que puedan sumergirse en sí mismos hasta hallar el Ánimo del Desafío.

– De acuerdo.

– Entonces, tenemos que el “Ánimo del Victimismo” inducirá el comportamiento que hemos apuntado: adoptará una actitud pasiva –en muchos casos hasta depresiva–, puesto que la víctima declara su victimismo con la esperanza de que alguien venga a arreglar la situación Adversa. Una actitud que, en un marco existencial, es mesianismo. Además, en la dinámica anímica no habrá posibilidad de Atención, es decir: la vorágine anímica impedirá analizar con precisión la situación, únicamente se centrará en la infelicidad, la limitación, la penuria, la desgracia o el dolor que se está sufriendo y el sujeto quedará ciego a todo lo demás.

– Entiendo.

– Por otro lado, tenemos el “Ánimo del Desafío”, que bien podríamos haberlo denominado: del Combatiente, del Guerrero, del Caballero, del Duelista e incluso del Temerario. Nos quedaremos con “del Desafío” porque es el que más sintetiza la idea, pero en el fondo, es el “Ánimo del Héroe”. Este tipo de ánimo no es inducido por la naturaleza animal en la que sólo funcionan el Amor, el Temor y las variantes de éstos; sino que es inducido en el sujeto anímico por la Sangre y la Agitación Espiritual y lo que concreta es lo que vamos a llamar “Afán de Ilimitación”. Tienes que comprender que parte del Recuerdo del Origen es Sentirse y Saberse Ilimitado, de modo que aquellos con suficiente pureza, frente a la Adversidad gozarán de la posibilidad de experimentar una serie de estados muy alejados del comentado victimismo. Esto es debido a que frente a la Adversidad, es que encontramos una Posibilidad de Ilimitación. En el mejor de los casos, podemos decir que “Frente a la Adversidad, el Ánimo del Desafío produce Alegría y Expansión”.

Hércules y el León de Nemea (imagen de la película “Hércules” de 2014)

– Esto cuesta comprenderlo…

– Sí, y es bueno saber que cuesta comprenderlo porque así tomaremos más en serio su análisis. La dificultad radica en que es algo que ha sido apartado de lo Cultural, que es a lo que estamos tristemente acostumbrados. Sin embargo, casi todos tendremos algún episodio de nuestra vida material donde nos hayamos asomado o vivenciado ese ánimo. Algunos podrán encontrarlo en su infancia, cuando aún sabiendo que serían castigados por sus padres, decidían realizar aquellas acciones que les habían prohibido. Otros podrán encontrarlo en un momento de violencia en el que quizá pensaron que serían sus últimas acciones antes de morir. O incluso aceptando un reto que le ha propuesto un amigo.

– Ahora lo entiendo mejor…

– Teniendo en cuenta estos dos tipos de ánimo, bien podemos comprender que en el segundo caso se abre la posibilidad de, como se suele decir, “convertir el veneno en antídoto”.

– Creo que comprendo lo que quieres decir.

– En realidad, no estoy contando nada nuevo. Es un asunto de Dureza, una dureza que puede ser inducida desde lo espiritual a lo anímico. De hecho, es algo que siempre se ha usado en los ejércitos: hacer brotar esta Dureza a partir de un despiadado periodo de instrucción. De modo que aquellos que no alcancen la Dureza requerida simplemente no llegan a soldados. La diferencia, quizá, es que esta Dureza del Desafío es fuente de Alegría.

Los Doce Trabajos de Hércules

– ¡Es verdad! ¡Es como en una instrucción militar!

– Pues esa misma idea te puede orientar con el tema de los siddhas. ¿Qué visión crees que pueden tener los Siddhas Hiperbóreos de aquellos que aguardan a que un mesías los salve? Incluso podríamos hacer una pregunta mucho más amplia: si los siddhas están “fuera de la ilusión”, ¿acaso prestarían atención a aquellos que no estuvieran cerca de superar la ilusión? Incluso otra cuestión más: ¿qué visión podrían tener de aquellos que no sólo no hubieran salido de los mundos ilusorios, sino que, además, pretendieran mejorarlos?

– Vaya…

– El Valplads es la prueba: el escenario en el que uno demuestra su Valor. En el fondo, los que buscan traidores y leales fuera de sí, en el escenario material, quizá deberían plantearse y reflexionar sobre qué posición estarían tomando dentro de sí mismos. Tal vez, ese mesías que esperan esté quedándose con las fuerzas que deberían orientar, precisamente, a la búsqueda del Auténtico Yo. Un Yo que, desde luego, nada tiene que ver con el horizonte material…

Ventana Temporal – Sugerencias

He tenido una serie de problemas con el correo electrónico y wordpress a cuenta de todo esto de la “Ventana Temporal”. He valorado el asunto y he decidido que la cosa será distinta y, en vez de estar abierto al contacto, he pensado que será mejor estar abierto a Sugerencias.

Siento las molestias que pueda haber causado a aquellos que han usado el Formulario de Contacto. Estén tranquilos, pues no tengo la intención de conservar ningún tipo de información. Toda la información será borrada.

¡Saludos!